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Mostrando entradas de julio, 2019
nunca son tus ojos si todo es sonido, si te estalla en el pecho una tormenta de estrellas.
¡amante de las alturas, del vértigo en los sobacos! ¡amante de las alturas, porción del desastre! van a limpiar tu cuerpo, no vivirá tu nombre, no existirás mañana.
Llegar transpirada de frío ante un rectángulo de plástico con rostros ondulados; entrar a la pecera bajo la noche que se abre frente al paredón. Ese fue el flash de la llegada antes de las 10 de la noche, a la hora de la sopa. En el vórtice –si, vórtice- del local que opera de escenario, obturado por vasos birras platos que entran y salen de la barra, gravitantes entre nucas que no paran de pedir, los músicos. Rehenes del consumo direccionado de los quietitos. Todos tienen hambre, todos tienen sed, todos sentaditos vamos a comer. Son las 10 de la noche. El sonido parece negarse, chirriar oxidado en una voz que es solo boca de covers. Y si no lo son, podrían ser otra cosa. Rodney, quizás. Pero parada desde el fondo lo performático cubre la escena; ese lugar de maderas barnizadas titilantes ante el neón como espejitos de colores que te lleva a pedir una birra mas. Y otra. Las canciones van pasando, la preocupación de los músicos es notable. El baterista sacude sus rulos y parece ser un...
11:30 No voy a mentirte, susurró. El pedido de plata por lista de uso de la cantidad de yerba por cada mate que se tira como pelota en la sala donde se juntan diez minutos a ser en su robotización programada ante mentes alternativas. Cuéntenme qué hacen les de educación física, el de tecnología que vende Just cuando no se dedica a ser director de una nocturna. Hay hombres que cavan en la oscuridad  como mineros que danzan con sus propias cenizas.       No voy a mentirte, me dijo. Las obligaciones me tapan los días por distracción propia. Es decir, cada vez que me distraigo más de mí me rodeo de gente que desconozco pero con la cual hay que hacer algo por separado, juntos, mezclados. Sin servilletas para mí, por favor.        Voy a contarte algo, te dijo y  vos le creíste. Te venía diciendo-arenosx arenosx arenosx el modo estatua ya está activado- vos vas a contarme a mí para que yo te crea a vos que allá, afuera, todavía se mueven la...
Los abismos de mayo serán pampas en primavera.
Rayos de inviernos  las grullas que destruí incendiaron mis retinas una pena puede ser fuego, mañana.
Orillas esos amaneceres las olas lamen su rostro, sueña que respira un profundo latido abisal.
La magnitud de la caída es cuestión de gravedad, ella nombra la ceguera para las llamas, no le cuentes con la boca un vacío de corazón.
al ma de mi li co  scout ca tó lico  mediste mi cicatriz de sobreviviente ahora soy el calor los deseos tornasolados una serpiente áspera  al respirar